
Se oyen murciélagos.
Luna llena en un claro
de nubarrones.
Foto de Rosali Ledesma Peña

Llevo dos noches soñando con los cuerpos de extrañas mujeres. Despertando en las mañanas con su sensación en mi cuerpo. Una Distinta cada noche: ellas, sus cuerpos. O ella, su cuerpo. No sé si es la misma mujer transmutada, o repartida en dos cuerpos, o en dos mujeres. Distintas como esta noche última es distinta de la anterior: noches idas. ¿Serán estos los sueños de noches por venir? ¿Serán ellas? ¿Ella? ¿Otras? ¿Otra? ¿Quiénes? ¿Quién? ¿Dos? ¿Una?
Canas y caspas
ya también en las cejas.
Días más frescos.
No las conozco a estas mujeres, a sus cuerpos. O al cuerpo de esa mujer transmutada, o repartida en dos cuerpos, o en dos mujeres. O a esa amalgama de femineidades juntadas en un cuerpo de mujer que amanece, que amanecen, en mi cuerpo. Nunca las vi o la vi, ni las olí o la olí, ni las toqué o la toqué, fuera de este sueño y el de ayer. Nunca me vieron (¿o sí?), nunca me olieron (¿o sí?), nunca me tocaron (¿o sí?), fuera de esta noche y de la de ayer… ¿Las conocí antes a esas mujeres, o la conocí a esa mujer? ¿Las conoceré en mi cuerpo, o la conoceré, fuera de los sueños de esas noches? ¿Mujeres idas con las noches? ¿Era, o no, de noche en esos sueños?
El retrovisor
del taxi: las ojeras
de años y años.
Les propongo escuchar Devil Got My Woman, por Skip James: https://www.youtube.com/watch?v=54y6QwJCEj4&list=PLbZmaFR33CPdcGOetipJh9F1ZBBz70cUJ
Klimt: The Virgin

Inmigrantes.
La madre me ofrece
un batido aguado.
Del Grupo Irakere comandado por Chucho Valdés, oigamos Camagüey, en la voz de Oscar Valdés: https://www.youtube.com/watch?v=jeCnkJK0RR4
Teatro Principal de Camagüey

Jamás he visto tan lúgubre cementerio.
Una limaza repta sobre el muro.
Extraño olor a mar salada viene de la terraza.
¿Por qué has venido tú,
Tú que eres sombra igual a hierba pálida?
…………………………………………….
tras tu sombra vana huelo olor de pescado podrido
Que flota en las calles del pueblo de pescadores.
Es olor de tristeza que rasga y asquea…
Tú eres tibia como esta noche de primavera,
Alucinante en tu kimono bermejo.
Tú no eres luna, ni fósforo, ni luz, ni verdad.
¿Qué? ¡Qué triste porte!
De ti será lo que de mí: nos pudriremos,
Melancólicos, en la sombra confusa del vacío,
En la atmósfera alucinante y viscosa.
HAGIWARA SAKUTARO
(1886-1942)
Trad. de Luis Alberto Cabrales
Foto de Alfredo Sarabia Domínguez