Lázaro Alfonso Díaz Cala IV (haibun)

Malecón

Se aleja la embarcación…

Varios pelícanos siguen su estela. Los niños asomados al muro, saludan agitando las manos; mientras los adultos añoran ser polizones. Débiles olas acarician la orilla, arrastrando consigo recipientes plásticos y otros desperdicios. Las nubes viajan aprisa; de vez en cuando algunas gotas caen sobre mi agenda, pero no llueve a pesar del gris persistente que se extiende sobre la ciudad y la bahía. Un perro se echa justo a mis pies; le doy un pedazo de pizza y noto que lo agradece al percibir el movimiento de su cola. Cerca de mí, un grupo de jóvenes se pasan una botella y entonan melodías indescifrables. Más allá de ellos, otro hombre también escribe en una libreta y a veces me parece que habla en alta voz, pero la canturía me impide escucharlo. La noche amenaza, abandono el muro y comienzo a andar.

Se escapa el sol.
Un ebrio lanza al mar
la botella vacía.

Regrese Carlos Varela con El leñador sin bosque, otro tema favorito de Lázaro, para despedirlo, solo por ahora: https://www.youtube.com/watch?v=zN_1KJRIynY

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