En el stand del sol naciente

La feria internacional del libro de La Habana cada año nos trae menos libros. Suerte que al menos su sede, la fortaleza española de La Cabaña, resulta un lugar propicio para coincidir con entrañables amigos lectores y creadores. Una de estas felices confluencias fue el reencuentro con el haijin Lázaro Orihuela. Para mayor dicha, dimos con el stand de la embajada de Japón en Cuba: un espacio de sintonía con la cultura del sol naciente, entre exposiciones, demostraciones de la ceremonia del té, y el obsequio, a tinta en hermosas tarjetas, de la caligrafía nipona, a pedido de los visitantes, que solicitaban la reproducción de frases, o de sus propios nombres, para llevar de recuerdo a casa. Pero este par de haijines no quería obsequio mejor que la reproducción de haikus clásicos en su escritura original.

Un viejo estanque.
Se zambulle una rana:
ruido de agua.

Basho

El mundo de rocío
es mundo de rocío,
y sin embargo…

Issa

Un par de haijines tan distraídos, o emocionados, que acabaron mostrándoles al revés a las cámaras sus trofeos de la jornada.

Traducción de Antonio Cabezas

Es Porno para Ricardo, banda preferida por ambos haijines, en un clásico, al menos en Cuba, de la animación soviética… Los músicos de Bremen, un canto a la amistad: https://www.youtube.com/watch?v=lkqDDlUFPMo&index=7&list=PLikDu4dLrGZ_4gPhCUX74pfVpzAJw8Sbc