Haikus de Yulier Canuto Pérez (III)

En la Sierra Cristal
ochenta y dos arces verdes
miran al valle.

Buque vacío,
una bandera,
un mástil.

Crucé la ciénaga.
Salvo el mayito.
Nadie me vio.

No estorbe, hormiga,
al toro que duerme
en el establo.

Pasó un aura.
Mi caballo tendido
no pestañó.

Frente al mar
un ruiseñor, veloz gira.
Va al bosque.

Campo solitario.
La nube que venía
cruzó al este.

En el algarrobo
el zunzún busca y busca
un copo de agua.

Canta, Ruiseñor.
El maíz de la cañada
se levanta.

Mientras duermo
un grano de café
me golpea el rostro.

Haikus procedentes del libro Páginas de otoño, Ediciones Santiago, 2010.

Son de la loma, un clásico santiaguero por Los Jubilados: https://www.youtube.com/watch?v=PRDd7pp7Wjo

Foto de Christian Pirkl: Sierra Cristal

Senda del Sur

El pasado 27 de abril, un grupo de amigos, unidos en el amor por la naturaleza y la aventura de explorar el manglar costero que se levanta entre la Playita de Batabanó y el pueblo de Playa Mayabeque, al occidente sur de Cuba, emprendimos la que el haijin Lázaro Orihuela nombrara “Senda del Sur”. Un recorrido de, aproximadamente, unos veinte kilómetros, que nos sumergió durante más de ocho horas en un microcosmos inhabitado por el hombre: naturaleza en estado puro, la maravilla de tantos descubrimientos y sensaciones, a nuestro paso por entre el apretado bosque, siempre bordeando la costa fangosa… Tanto aware que los dos haijines expedicionarios buscamos captar en haikus que iban brotando por si solos casi que  a cada instante.

Les comparto acá algunas impresiones de la Senda del Sur.

Los expedicionarios

Yamila: (junto a un nido de comején, y no de los más grades con que nos tropezamos), experta en nuestra flora; se detenía a presentarnos cada árbol, cada flor, a enseñarnos una y otra vez a diferenciar los tipos de mangles, y a identificar en sus cortezas la acción de la naturaleza y la del hombre, y la propia respuesta auto regeneradora de estos hermosos árboles.

Cary: estudiante de teatro, infatigable en el camino.

Lázaro (Lazarito): siempre en la vanguardia de nuestro grupo, abriéndonos camino y animándonos a no detenernos; gran conocedor de nuestra fauna, en especial de las aves: algunas que no vimos nos las presentó gracias a sus cantos.

Yordano: trovador y poeta: durante el trayecto, todos íbamos riendo con su humor tan personal, pero nadie se ofreció a llevar ni siquiera un rato su guitarra.

Lázaro (Lachy): haijin, creador y alma de la Senda del sur.

Este haijin: su primera incursión a la costa sur de Cuba.

La expediciòn

Viento del Sur.
Un poco más salada
la Batis.

Lázaro Orihuela Martínez

Yamila y Lazarito, unidos en un doble amor: el conyugal y el de la naturaleza.

Yamila, instruyendo al más ignorante de los expedicionarios.

Avanzar entre mangles.
Rompe vuelo la bandada
de corúas.

Lester Flores López

Atravesando el manglar, qué pesos para nuestras espaldas: la música y el madridismo.

“El piquete del terror”, como nos bautizara Yordano.

Escrito por Lachy en la arena de la Playita de Batabanó.

Que venga Ernán López Nussa a tocarnos Isla: https://www.youtube.com/watch?v=uN1z0VgNXYE&index=102&list=PLRT2aCWHfxvQu6KnXUY9gFzA20LlcemL3

Fotos (casi todas) de Lázaro Orihuela