Calles sin luna

Frialdad.
Despeja el nubarrón
la luna llena.

En el camino…
Otro nubarrón
borra la luna.

Un niño tose
adentro de una casa.
Calles sin luna.

Viento de otoño.
Tras las persianas
humo del café.

Fragmentos de luna
al correr la nube…
Oculta otra vez.

De largo siguen…
bordes iluminados
del nubarrón.

Nubes disipándose.
El vaso del café
ha llegado tibio.

Convoco una vez más a Fernando Bécquer, llegue con su canción Si la luna se pierde hoy: https://www.youtube.com/watch?v=jSnKtrqat9o

Dali: Big Thumb. Beach. Moon and Decaying Bird

Confluencias

El pasado 22 de septiembre, un grupo de artistas (escritores, poetas, plásticos, algún músico) presentamos en La Casa de la Poesía, en La Habana Vieja, el número 0 de nuestra revista Confluencias. Casi un mes después, el 17 de octubre, viajamos a la septentrional ciudad de Pinar del Río, donde hicimos una segunda presentación ante un grupo de poetas, en el Centro Hermanos Loynaz. Muy diversas son las poéticas que convergen en las páginas de Confluencias, así como los géneros y asuntos propuestos por sus autores. Entre los textos que incluye, hay un haibun ya compartido acá (http://fleures.cubava.cu/2017/05/10/litoral/), y otro más, de mi libro Tránsitos (http://fleures.cubava.cu/2017/01/29/689/)

Les dejo el enlace para bajar la revista, en el blog del poeta Julián Bravo Rodríguez: http://www.patilargablog.wordpress.com/

Comparto un poema de nuestro músico y poeta, y probablemente también loco, Pedro Darío (“nombre y seudónimo”), presente en Confluencias.

ENTRE COLUMNAS RAÍDAS POR EL MIASMA Y EL ORÍN
recita, en lentitud alada, un cántico gradual.

Sobre hipócritas premuras,
sobre las costuras de la tristeza,
vuelve a recitar
sus pasos perdidos por la Vieja Habana.

Afluye en cada sílaba una fiesta
de saltos de agua y cantos de nieve,
de pájaros hambrientos
y mercados furibundos.
El sol lame el polvo de las callejas…
(el smog fue entonces un viejo adagio,
una desusada estrofilla de comparsa)

No existiría la gloria si no la pensáramos
en la sucesión de imágenes olorosas
a pasteles parisinos y cremoso café.

Va recitándose los postulados de Wilde
sobre la vida que imita al arte,
el poema que le lleva al Támesis
navegando en balandra ebria guiada por sirgadores indios…

Piénsase el imago mundi, creando el fabulario
que nos refina el servicio del té.
Piénsase el Esplendente, en el estallido verde de las palmeras.
La ignición seráfica,
la cabellera de Febo,
o la dulce gloria rojiza de Venus sobre la valva del mundo.
Un cestillo de ananás como granos de estrellas,
la Anábasis, de gloria en gloria
en la fugaz aurora de un sonante plátano,
la quimera de una nueva sangre,

piénsase.

Pedro Darío

Quiero celebrar el nacimiento de Confluencias desde la luz reflejada, proponiendo escuchar a Lluis Llach, en su versión de Ítaca, el gran poema del eterno Constantino Cavafis: https://www.youtube.com/watch?v=OaXfvhogecw

Monet: Impresionismo

Caridad en el jardín (fragmento), por José Antonio Martínez Coronel

Me gustaba empezar el día caminando por cualquiera de las cuatro calles este-oeste, las siete del eje norte-sur (un Viñales donde aún no existía la ampliación –a lo Miramar– del barrio La Colchonería), o vivir el lujo de sentarme temprano en ese portal frente al mogote de Coco Solo y los encinares que anuncian lo telúrico de El Yayal, El Fogón de los Negros, La Jagua Vieja, todo eso y más   que Dora Alonso tan bien retrató en El valle de la Pájara Pinta, sus visitas a la casita de cuentos de hadas entre la carretera a Puerto Esperanza y el Callejón de Agapito en la cual dos hermanas continuaron el amor paterno por la Naturaleza, y en la que una mañana de no sé qué mes Cary exclamó –como abuela ante las majaderías del nieto–: “Qué sol tan impertinente!”, por la mucha luz que lo inundaba todo una mañana de las tantas que Viñales regala al alma.

Porque sentarse temprano en ese portal, antes de que los turistas empiecen a visitarlo, ayuda a imaginar aquel pueblecito del que Rafael Azcuy González, en un artículo del Guerrillero (1990), dijo que debía ser convertido en “pueblo turístico”, este que ahora tenemos, en toda su complejidad turistocéntríca, para el que, sin embargo, el jardín de Caridad –y Carmen– permanece como un remanso, la polja urbana de Cirilina, la abuela de los pájaros, el mítico Hoyo del Ruiseñor para tantas Isabelas y Quicos que saben paladear, a pesar de Poderoso Caballero, las voces que, venciendo huracanes, nos llegan desde los pinos que configuraron el aliento de su Calle Real, el parque con sus palmas reales, barías, franchipanes. El busto de Martí que el Gustav (2008) se llevó y no porque sigue ahí, en la mirada de quienes lo conocimos, la misma que habla con Cary en el jardín de los senderos que se bifurcan y vuelven a encontrarse en el gran contrapunto de la vida cotidiana, flamboyanes, ceibas, carambolas, aguacates, cafetos, piña, toronja, naranja, la papa voladora, la corona de Cristo, el rabo de gato, los helechos que de su voz me llegaron esa tarde de 1997 cuando por primera vez fluí en un tiempo-espacio sin apuro, sin lentitud, sencillamente entrar en mí, o mejor, regresar a mí, ese ser profundo del que con frecuencia nos ausentamos por las solicitudes de horarios luego fuentes de tensiones, incomprensiones, imagen enturbiada en el espejo de la memoria.

Marzo 23, 2009

Güines

El paisaje que somos, Editorial Montecallado, San José de Las Lajas, 2016

Escuchemos al inolvidable Polo Montañez, cantautor de Pinar del Río, la provincia cubana que alberga los mogotes, comparto su tema Pueblo mío: https://youtu.be/pyioGanFd3E

Fotos de Raimundo: Mogotes de Viñales

José Antonio Martínez Coronel: haikus (III)

Mirar en la neblina
lo que veremos
bajo el sol.

Los gallos
al amanecer,
campanas, bueyes.

El pájaro vino a buscar comida
sin importarle
la cerca.

Susurrar de pinos
en el cementerio
y el parque.

Desde esta colina miro casas,
mogotes, aquella presa,
y el mar.

Fin de año.
Las hojas caen
en el silencio.

Mogote: https://www.ecured.cu/Mogote

Foto del autor: Rosa de Porcelana

A Sadako, en su día

sobre la lápida
de Sadako Sasaki
las grullas anidan plegadas

Kmilo Noa Rodríguez

Sentada en un columpio
Víctima de la bomba atómica
La niña muerta

Takashima Shigeru

Adaptación: Alfredo Lavergne

Violeta, cántale Rin del Angelito a Sadako, y a todos los niños que fueron, y que aun podrían ser, víctimas de las bombas atómicas: https://youtu.be/vhHXsOPW_1A

Sadako Sasaki.
Truman con niños de la Fundación March of Dimes.
Cartel: Kim Il Sung “visita a estudiantes muy jóvenes” (sic).
Cartel del programa nuclear norcoreano.