
Vuelve un habitual a la luz reflejada. Lo seguirá siendo: les quiero compartir unos poemas en forma de haibun procedentes de su libro Arrastrando hojas secas hacia la oscuridad; el título adelanta cuánto del espíritu oriental, del zen y del tao, atraviesa esta colección de poesía en prosa, donde no faltan referencias al haiku. Me pregunto cómo arribó Gutiérrez al haibun, si intuitivamente, mediante sus lecturas del zen y los poetas clásicos nipones, o si escribió con plena conciencia de este género tan antiguo como el haiku. Acá les dejo la primera entrega.
Sábado por la noche
El mar ruge, condenado en el infinito, como siempre en invierno. Lanza sobre la avenida toneladas de agua, espuma, algas. Un perro perdido me sigue por las calles oscuras y cochambrosas. Y mira tristemente a mis ojos. Como si intentara decir algo. Mujeres y muchachos jóvenes y hermosos caminan en busca de dinero y sexo. Intentan escapar de la miseria y de sí mismos. La luna nueva sugiere un haikú. Aquí es difícil lograr la geometría impecable del verso mientras la ciudad se estremece y sigue derrumbándose. Intento no ser patético. Sin quejas. Sin enjuiciar. Y escribo:
Luna nueva
espuma del mar.
Ciudad en tinieblas.
Les propongo oír a Erik Satie, compositor referido en Arrastrando hojas secas hacia la oscuridad, con el primero de sus Embriones desechables, que nuestro autor cita en otro poema de otro de sus libros. Al piano, al parecer, el propio Satie: https://www.youtube.com/watch?v=4p7c73koKxo
Pedro Juan tiene una relación algo enviciada con la Habana sucia y marginal, es como un amor enfermizo. A veces, leyendo sus libros, me he preguntado como sería compartir un poco de alcohol con él en una azotea, escuchándole sus cuentos de suburbio. Pero mira su lado noble, esa vez al menos, se fue por la suavidad de la luna, aun en la tiniebla de la ciudad.
A mi me puede la prosa Lester, qué te puedo decir? y más frente al haikú que no llego a comprender, solo lanzarle piedras a ver si le doy. Pero la entrada en su conjunto me ha gustado, Pedro Juan siempre se agradece, y esta forma me ha llamado la atención ¿Como es, un párrafo y un haikú que le haga juego? Interesante…
Vivir en el ojo del huracán, en medio de las ruinas y la suciedad y la miseria, no serles indiferente, retratarlas con palabras: eso ha hecho Pedro Juan en sus libros de narraciones y poemas, con acierto y sensibilidad. ¿Quieres la dirección del Pedro, ahí en San Lázaro? Es famoso por convertir en personaje de sus textos a todo el que se le pone a tiro.
En efecto, el haibun es prosa poética acompañada de uno o dos o más haikus que lo complementen. Te voy a mandar algo por email. Acá he publicado tres míos, como ese que te gustó del Almendares.
Ya te imagino cocinando uno que otro. Vaya un rayito de sol hasta ti.
Hola Lester, muy buena la entrada. Creo que Pedro Juan escribió estos haibun por intuición porque en el prólogo del libro no se menciona el género. Mucho oficio lleno de (como tú dices) acierto y sensibilidad es lo que claramente se deja ver en estos poemas que según su confesión a Rafael Acosta, fueron escritos de un tirón.
A pesar de esto me choca la ruptura prosa- haiku que hace con «y escribo» o «y escribe». Atenta contra la fluidez (creo). Qué piensas tú?
Respecto al haibun, he leído muy pocos y en todos la prosa está permeada del «yo». Me gustaría leer alguno que esté «comprometido» (completamente) con la parte espiritual de la poesía japonesa.
ABRAZOSSS DESDE ESTA COSTA
Gracias, Lázaro, amigo. También pienso que la escritura de estos haibun es intuitiva. En cualquier caso, el prologuista Rafael Acosta lo ignora todo sobre el haiku, escribe unos micropoemas que pretende hacer pasar por haikus, y que incluso se atreve a llamar haikus, y más aun: a publicarlos como haiku cuando nada tienen que ver con la poética japonesa. Nuestro Mario Benedetti.
Este es un haibun reflexivo, donde el autor nos da la atmósfera que lo conmovió y lo movió a escribir el haiku que lo cierra. No dejes de leer Sendas de Oku, ni los demás diarios de viaje de Basho, clásicos por excelencia.
Abrazo desde esta costa.
Hola Lester, días atrás pude descargar una conferencia de Vicente Haya en Sofía y respecto a esto decía:
«Mario Benedetti escribe dos libros a los que denomina ¨Rincón de Haikus¨, allí nos encontramos con haikus como por ejemplo: ¨Cuando me entierren / por favor no se olviden / de mi bolígrafo¨. Para los japoneses eso no es un mal haiku; es una falta de respeto.»
«La ignorancia occidental respecto al haiku hace que no sepan que además del haiku existe el senryū y el zappai. Son estrofas con las mismas sílabas que el haiku, pero con una esencia diferente. Benedetti escribe zappai. »
Trataré de encontrar los «diarios de viaje» del sensei
Gracias
Abrazos Amigo